ARTICULO 26

La jubilación extraordinaria por invalidez, se concederá a los afiliados en actividad con no menos de diez años de servicio debidamente computados, que se incapacitaren totalmente para el ejercicio profesional, mientras dure la incapacidad y siempre que no tuviere derecho a jubilación ordinaria.

El monto de esta jubilación extraordinaria se establecerá deduciendo el dos y medio por ciento por año que le falte para completar treinta años de servicios, y hasta un máximo del cincuenta por ciento de la ordinaria.

Cuando los servicios computados no alcanzaren a diez años, el afiliado se hará acreedor a un subsidio, que de acuerdo al capítulo de los beneficios, establezca el Consejo Directivo con carácter general.

ARTICULO 27

La incapacidad será apreciada por el Consejo Directivo, en base a informes coincidentes de por lo menos tres médicos designados por el mismo.

ARTICULO 28

La subsistencia de la incapacidad a que se refieren los artículos anteriores, deberán acreditarse por exámenes médicos anuales en la misma forma que para acordar la jubilación.