ARTICULO 29

Tendrán derecho a pensión:

a) Los causahabientes de los afiliados jubilados.

b) Los causahabientes de los afiliados con el tiempo de servicios requeridos para la jubilación ordinaria, aunque no hubieren cumplido el limite de edad, estén o no en actividad.

c) Los causahabientes de los afiliados que fallecieren estando en actividad sin derecho a jubilación ordinaria, pero con no menos de diez años de servicios debidamente computados.

 

ARTICULO 30

El monto de la pensión será equivalente al setenta y cinco por ciento de la jubilación ordinaria o extraordinaria, de que gozaba el causante o que le hubiere correspondido.

El monto de la pensión de los derecho-habientes de los afiliados que fallecieron sin derecho a jubilación ordinaria, se determinará sobre el monto que hubiera correspondido al causante por jubilación extraordinaria por invalidez, calculado en la forma prescripta en el 29°.

ARTICULO 31

 

Se entenderán como causahabientes, a los efectos de esta Ley, los siguientes:

1) El cónyuge supérstite.-

2) Los hijos e hijas solteros, hasta la edad de 18 años.

3) Las hijas solteras que hubieran convivido con el causante en forma habitual y continuada durante los diez años inmediatamente anteriores a su deceso, que a ese momento tuvieran cumplida la edad de cincuenta años y se encontraran a su cargo, siempre que no desempeñaren actividad lucrativa alguna o no gozaren de beneficio previsional alguno.

4) Las hijas viudas y las hijas divorciadas o separadas de hecho por culpa exclusiva del marido, incapacitadas para el trabajo y a cargo del causante a la fecha de su deceso, siempre que no gozaran de prestación alimentaria o beneficio provisional alguno.

5) Los nietos y nietas solteros, huérfanos de padre y madre y a cargo del causante a la fecha de su deceso, hasta los dieciocho años de edad.

6) Los padres incapacitados para el trabajo, y a cargo del causante a la fecha de su deceso, siempre que éstos no gozaren de otro beneficio previsional.

7) Los hermanos y hermanas solteros, huérfanos de padre y madre y a cargo del causante a la fecha de su deceso, hasta los dieciocho años de edad, siempre que no gozaran de beneficio previsional.

ARTICULO 32

 

Los limites de edad fijados en los incisos 2),5), y 7) del artículo anterior no rigen, si los derechos – habientes se encontraran incapacitados para el trabajo a la fecha del fallecimiento del causante o en la que cumplieran la edad de 18 años.

Tampoco regirán los límites de edad en esos supuestos, cuando los beneficiarios cursaren regularmente estudios secundarios o superiores y no desempeñen actividad remunerada. En estos casos la pensión se pagará hasta los veintiún años de edad salvo que los estudios hubieren finalizado antes.

ARTICULO 33

En los casos del artículo 31° en que se establece como requisito el no gozar de otro beneficio previsional, podrán los causahabientes, renunciar al mismo, y optar por el que se establece en la presente Ley.

ARTICULO 34

La mitad del haber de la pensión corresponde a la viuda o el viudo, si concurren los hijos, nietos o padres del causante en las condiciones del artículo 31 inciso 7; la otra mitad se distribuirá entre estos por partes iguales, con excepción de los nietos, quienes percibirán en conjunto la parte de la pensión que le hubiere tenido derecho el progenitor fallecido.

A falta de hijos, nietos o padres, la totalidad del haber de la pensión corresponde a la viuda o el viudo.

En caso de extinción del derecho a pensión de alguno de los copartícipes, su parte acrece proporcionalmente la de los restantes beneficiarios, respetándose la distribución establecida en los párrafos precedentes.

ARTICULO 35

Gozarán del beneficio que otorga esta Ley, los hermanos y hermanas en las condiciones del artículo 34 inciso 7) cuando no existieren otros beneficiarios, en las condiciones allí establecidas.

ARTICULO 36

No tendrán derecho a pensión:

a) Los causahabientes comprendidos en las causales de indignidad y desheredación que se establece en el Código Civil.

b) El cónyuge del causante si estuviera divorciado por su culpa o por culpa de ambos o si en la fecha de su fallecimiento hubiere estado separado de hecho, sin voluntad de unirse.

ARTICULO 37

El derecho a pensión se extingue:

a) Por la muerte del beneficiario, o su fallecimiento presunto, judicialmente declarado.

b) Para el cónyuge supérstite, para la madre o padre viudos que estuvieren a cargo del causante, y para los beneficiarios cuyo derecho a pensión dependiere de que fueren solteros, desde que contrajeran matrimonio, o si hicieren vida marital de hecho.

c) Para los beneficiarios cuyo derecho a pensión estuviere limitado hasta determinada edad, desde que cumplieren las edades establecidas por las respectivas leyes orgánicas, salvo que a esa fecha se encontraren incapacitados.

d) Para los beneficiarios de pensión en razón de incapacidad para el trabajo, desde tal incapacidad desapareciere definitivamente, salvo que a esa fecha tuvieren 50 o más años de edad y hubieren gozado de la pensión por lo menos durante diez años.